Con miras a fortalecer su funcionamiento y mejorar el uso de los recursos públicos, el Congreso del Estado de Guerrero prepara una reingeniería administrativa que podría aplicarse en 2026.
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Jesús Urióstegui García, informó que ya se han realizado algunos movimientos internos, incluyendo la conclusión de contratos de personal administrativo, como parte de un proceso de reorganización.
El legislador morenista aclaró que estas acciones no obedecen a despidos injustificados, sino a una estrategia para hacer más eficiente la estructura del Poder Legislativo, en sintonía con una política de austeridad y racionalización del gasto.
Aunque no precisó el número exacto de trabajadores que dejaron de laborar en el Congreso, de manera extraoficial se señala que alrededor de 70 empleados administrativos, principalmente de confianza y con contratos temporales, fueron dados de baja durante el último mes.
Respecto al presupuesto 2026, Urióstegui García señaló que aún se encuentra en etapa de análisis y que este lunes se llevarán a cabo reuniones internas para revisar posibles ajustes.
Finalmente, destacó que existe coordinación constante con el Gobierno del Estado para asegurar que las decisiones presupuestales y administrativas se realicen de manera responsable y ordenada.